Algunas historias

Rattenkrieg

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Después de que los alemanes tomaran el control de gran parte de la ciudad, se encontraron enfrentando la resistencia feroz de los soldados soviéticos y civiles, que se habían escondido en los edificios y alcantarillas de la ciudad. Las luchas de guerrilla y la lucha en los espacios reducidos y confinados hicieron que la batalla fuera especialmente brutal y sangrienta. Los soldados alemanes se encontraron luchando en condiciones extremadamente difíciles, con enfrentamientos cuerpo a cuerpo, trampas explosivas y francotiradores que disparaban desde ventanas y techos. A menudo, los edificios eran tomados por uno u otro bando y se libraba una lucha intensa para su control. La Rattenkrieg fue una de las características más terribles y mortales de la Batalla de Stalingrado, con bajas masivas de ambos lados. La brutalidad y la dificultad de la lucha callejera en Stalingrado se convirtieron en una pesadilla para los soldados alemanes, y la resistencia soviética en la ciudad contribuyó en gran medida a la victoria final del Ejército Rojo en la batalla.

La bestia negra de Omaha Beach

omahabeach

Heinrich Severloh fue un soldado alemán que se hizo famoso por su participación en la Batalla de Omaha Beach durante el Día D, el 6 de junio de 1944, durante la Segunda Guerra Mundial. Nacido el 23 de junio de 1923 en Metzingen, Alemania, Severloh se unió al ejército alemán en 1942 y fue destinado a la 352ª División de Infantería, que defendía las playas de Normandía. El papel de Severloh durante el desembarco en Omaha Beach fue el de una ametralladora MG42, que se encuentra en una posición defensiva en una casamata de hormigón en la parte alta de la playa. Desde allí, tuvo una visión clara de la playa y fue capaz de disparar a las fuerzas aliadas que intentaban avanzar. Severloh y su ametralladora abrieron fuego sobre los soldados estadounidenses que desembarcaban, causando un gran número de bajas. Durante horas, disparó incesantemente contra las tropas aliadas que intentaban tomar la playa. Se estima que Severloh disparó alrededor de 12,000 rondas de ametralladora durante la batalla.

El soldado más leal

onoda

Onoda nació en 1922 en la isla de Honshu, Japón, y se unió al ejército japonés en 1942, a la edad de 20 años. Fue entrenado como oficial de inteligencia y fue enviado a las Filipinas en 1944. En febrero de 1945, cuando los Aliados comenzaron su avance hacia Japón, Onoda y otros tres soldados fueron enviados a la isla de Lubang en las Filipinas para realizar tareas de sabotaje y espionaje contra las fuerzas aliadas. Allí, establecieron una base en la selva y se escondieron, esperando órdenes. Después de que la guerra terminara en agosto de 1945, los otros tres soldados murieron o se rindieron, pero Onoda y otro soldado, Kozuka Shoichi, continuaron escondiéndose en la selva y luchando contra los "enemigos" que creían que aún estaban allí. Durante los siguientes 28 años, Onoda y Kozuka sobrevivieron cazando y cultivando sus propios alimentos, y evitando el contacto con la población local. A pesar de los esfuerzos de la familia de Kozuka y las autoridades japonesas para convencer a Onoda de que se rindiera, se negó a hacerlo porque nunca había recibido una orden de sus superiores para hacerlo.

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Ciudadano se defendió de atraco con arma de la Segunda Guerra Mundial

Walther

Un ciudadano se defendió de un robo en el barrio Villa Mayor, en la localidad de Antonio Nariño, con un arma de fuego fabricada en la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial. En medio del procedimiento policial posterior al atraco, la Policía de Bogotá logró la incautación de la pistola Walther P38 calibre 9 milímetros. "Un ciudadano, al tratar de defenderse de un sujeto que estaba robando autopartes, sorprende al delincuente e inmediatamente trata de defenderse con un arma de fuego sin documentación. Inmediatamente se procede a la captura de las dos personas, teniendo en cuenta que uno de los sujetos es capturado por el delito de hurto y el otro por porte ilegal de armas", señaló el mayor Absalón Ávila, comandante de Policía de Antonio Nariño. Según informó la Policía Metropolitana de Bogotá, pese a que el dueño del revólver argumentó que la tenía en su poder desde hace 20 años, fue incautada por no cumplir los requisitos de ley.

Sobreviviente del Holocausto publica 'El hombre más feliz del mundo'

anciano

Cometí el mayor error de mi juventud el 9 de noviembre de 1938. Tras mi graduación, me contrataron para fabricar instrumental médico de precisión y me quedé varios meses en Tuttlingen. Era el vigésimo aniversario de bodas de mis padres y decidí hacerles una visita sorpresa. Me compré un billete de tren y realicé el trayecto de nueve horas hasta mi ciudad natal. Al otro lado de la ventana se sucedían los campos y bosques de Alemania. En el aislamiento de la escuela no había tenido acceso a prensa o radio. No tenía ni idea de lo que había acontecido en el país al que tanto amaba ni de la creciente oleada de antisemitismo imperante por doquier.

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